Día Mundial del Corazón



El 29 de septiembre es el Día Mundial del Corazón,  la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Mundial del Corazón (World Heart Federation -WHF)  suman la iniciativa 25×25 que busca reducir un 25% la mortalidad prematura por enfermedades cardiovasculares para el año 2025.   La enfermedad cardiovascular está entre las 4 principales enfermedades no transmisibles, enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes. Estas cuatro enfermedades se pueden prevenir, en gran medida, con acciones que controlen los cuatro principales factores de riesgo: consumo de tabaco, consumo nocivo de alcohol, dietas malsanas y sedentarismo. Introducir pequeños cambios en el estilo de vida, puede generar grandes beneficios en la salud cardíaca y evitar otras enfermedades y complicaciones de riesgo. Mantenerse activo y realizar actividad física de manera regular ayuda a mejorar la circulación, las arterias lograrán mayor y mejor dilatación, los niveles de colesterol y de triglicéridos en sangre se regularán y la presión arterial disminuirá.

Existen muchos otros trastornos de importancia estrechamente relacionados con las cuatro principales enfermedades no transmisibles. Entre ellos, figuran otras enfermedades no transmisibles como, enfermedades renales, endocrinas, neurológicas, hematológicas, gastroenterológicas, hepáticas, osteomusculares, dermatológicas y bucodentales, así como trastornos genéticos; trastornos mentales y por abuso de sustancias; discapacidades, incluida la ceguera y la sordera; violencia y traumatismos. La multimorbilidad plantea un desafío crucial. En las actividades contra las enfermedades no transmisibles es preciso aplicar enfoques intersectoriales que abarquen la salud en todas las políticas, en todos los ámbitos gubernamentales y en toda la sociedad.

La carga que las enfermedades no transmisibles (ENT) representan para la salud en todo el mundo es grande y está en aumento, como lo muestra el hecho de que este grupo de enfermedades ya representa 70% del número total de muertes. La evidencia a escala mundial indica que la elevada carga de salud de las ENT se traduce en altos costos económicos y sociales que amenazan con disminuir la cali¬dad de vida de millones de personas, empobrecen a las familias, hacen peligrar la cobertura universal de salud y aumentan las disparidades de salud entre los países y dentro de ellos.

Existen soluciones comprobadas para reducir la carga de las ENT, tanto a nivel clínico como de políticas. En mayo del 2017, la 70° Asamblea Mundial de la Salud refrendó las actualizaciones del conjunto de opciones de política costoeficaces y factibles para la prevención y el control de las ENT, a la luz de las nuevas recomendaciones formuladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). De las 88 intervenciones incluidas en el conjunto actualizado de opciones de política, 15 sobresalen como las de mayor costo-efectividad y de ejecución más factible. En este sentido, la OMS recomienda a los gobiernos interactuar de forma constructiva con el sector privado, excepto con la industria tabacalera, con miras a buscar vías que permitan reforzar los compromisos y las contribuciones a fin de alcanzar los objetivos de salud pública. En sus informes, también insta a los gobiernos, a colaborar con las empresas de alimentos y bebidas sin alcohol en áreas tales como la reformulación, el etiquetado y la reglamentación de la comercialización; con las industrias del ocio y el deporte, a fin de promover la actividad física y con las empresas tecnológicas, para aprovechar las nuevas tecnologías en favor de las medidas de lucha contra las enfermedades no transmisibles.

Es necesario seguir trabajando para comprender cómo pueden adoptarse las diferentes recomendaciones que fomentan un estilo de vida más saludable.

  •  ¿Cómo promueve tu gimnasio la salud del corazón? Acá te dejamos algunas propuestas:


1. Proporcionar una amplia gama de oportunidades de acondicionamiento físico
Cardio no es la única manera de ejercitar el corazón. El entrenamiento a intervalos, la fuerza y la mitad del cuerpo son esenciales para tener un corazón saludable. Ofrecé una variedad de opciones y clases como HIIT, yoga y fuerza en distintos niveles para que los socios puedan encontrar algo que sea adecuado para ellos.


2. Centrarse en la nutrición
El ejercicio es sólo una parte de la salud del corazón. Una dieta saludable baja en grasas saturadas, sodio y azúcar también es fundamental. Educá a tus socios publicando imágenes, invitando a expertos en nutrición para que den charlas u ofrezcan asesoramiento nutricional en tu club.


3. Difundir educación para la salud adicional
Además de la dieta y el ejercicio, la conciencia de los factores de riesgo como la circunferencia de la cintura, la presión arterial y el colesterol puede ser fundamental. Los gimnasios pueden incluir algunas de estas métricas como parte de su evaluación de riesgos de salud, o traer a un experto para ofrecer evaluaciones.


4. Apoyá un evento comunitario
Muchas organizaciones y hospitales recaudan dinero para la concientización y la investigación sobre enfermedades cardíacas. Considerá la posibilidad de participar en un evento, como una maraton con tus socios para lograr que ellos y tu gimnasio participen más en la comunidad de salud cardíaca. Este tipo de evento comunitario también podría brindar algunas oportunidades adicionales de networking con la comunidad médica.


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